Trabajos

Su cumplimiento es obligatorio desde el día 1 de junio de 2013, y establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios, un certificado de eficiencia energética que deberá de incluir información objetiva sobre la eficiencia energética de un edificio, con el fin de que los propietarios o arrendatarios de un edificio o unidad de éste, puedan comparar y evaluar su eficiencia energética. De esta forma, valorando y comparando la eficiencia energética de los edificios, se favorecerá la promoción de edificios de alta eficiencia y las inversiones en ahorro de energía. Además se contribuye a informar sobre las emisiones de CO2 por el uso de la energía proveniente de fuentes emisoras en el sector residencial, lo que facilitará la adopción de medidas parar reducir las emisiones y mejorar la calificación energética de los edificios.

Según el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética en edificios. Mediante este real decreto, se traspone parcialmente la Directiva 2013/31/UE, además de proceder a refundir y derogar el RD 47/2007.